91 656 05 49

 
 

   Las Rinoplastias secundaria y postraumática suponen un reto diferente al de una Rinoplastia primaria. Aunque las estructuras nasales básicas continúan extistiendo, estas se encontrarán en mayor o menor medida alteradas por el traumatismo, la cicatrización y la/s cirugías previas. Así como en la exploración previa a una Rinoplastia primaria es posible determinar con bastante exactitud cual es la disposición y calidad de las estructuras, en una Rinoplastia secundaria puede ser difícil realizar estas valoraciones.

La valoración de una Rinoplastia secundaria o postraumática debe ser especialmente intensiva ya que en ella determinaremos la situación de las estructuras anatómicas que quedan, su  cantidad, su calidad, la cantidad de tejído cicatricial presente y la posibilidad de necesitar cartílago y/o hueso suplementarios (injertos) para complementar estructuras defectuosas o insuficientes.

En ocasiones una Rinoplastia secundaria o postraumática no precisa de aporte de tejidos (hueso o cartílago), siendo suficiente la manipulación juiciosa y delicada de los existentes para lograr los objetivos previstos.  No obstante en muchas ocasiones es necesario el aporte de fascia, hueso y/o cartílago para suplir los tejidos existentes que pueden estar dañados, ausentes o presentar escasa consistencia. Las fuentes habituales de cartílago para estos fines se suelen obtener del tabique nasal (el que separa las dos fosas nasales), de las orejas o de una costilla. La fuente de hueso más usada es el hueso craneal, el de la cadera o la costilla. Casos muy seleccionados pueden ser resueltos total o parcialmente con microinjertos de grasa. A diferencia de los injertos de cartílago, que necesitan incisiones, los de grasa se colocan mediante inyección por lo que el traumatismo es mucho menor.

Salvo raras excepciones una Rinoplastia secundaria o postraumática se realiza bajo anestesia general y precisa ingreso Hospitalario. El tiempo quirúrgico puede ser muy corto o considerablemente largo en función de la dificultad de cada caso. Una vez obtenido  el material de injerto necesario se procederá a la remodelación de las estructuras existentes (si procede) y al modelado de los injertos para obtener la forma deseada. Un aspecto  muy importante en las Rinoplsatias secundarias, y que puede determinar el resultado final, es la calidad de la piel y la cantidad de cicatriz existente bajo la misma. En condiciones normales después de una rinoplastia se deposita cierto grado de cicatriz bajo la piel que unido a la consistencia previa de la misma (fina, normal, gruesa) puede determinar que sea fácil, difícil o imposible obtener determinados resultados estéticos.  La piel gruesa normalmente ocultará cualquier refinamiento, acumulará más inflamación durante más tiempo y deposita mayor cantidad de cicatriz.

El paciente que se someta a una Rinoplastia secundaria o postraumática es necesario que comprenda que no se trata de una intervención sencilla calificable como “retoque”, que es muy importante una exploración exhaustiva y completa para poder trasmitir al paciente que aspectos podrán ser mejorados y cuales no y, en definitiva, que grado de mejora estética y/o funcional podrá ser obtenido en cada caso.


Última actualización: Martes, 12 Enero, 2010